De la historia fallera entre 1872 y 2022

En el libro “1849-1977 LAS FALLAS DE VALENCIA”, Enrique Soler Godes, condensó en 186 páginas la atractiva y peculiar historia fallera de la ciudad en  129 años. Desde cuando plantaban menos de diez fallas hasta las 281.  

En 1872, ciento cincuenta años atrás, plantaron 18 fallas, por primera vez lo hicieron en Villanueva del Grao y en el barrio Canyamelar de Pueblo Nuevo del Mar, ambos municipios independientes hasta 1897, así como en las plazas del Mercado y de la Merced (El baile de los Elásticos ante dos espectadoras), y en la plaza de toros.

El Ayuntamiento estableció un impuesto de 10 pesetas por falla y requerimiento de pedir permiso

En 1922, el destape fallero, las fallas iniciaron su grandeza, plantaron 37, escribieron más llibrets y participaron más músicos. La Comisión de la plaza del Collado quitó antes de la cremá el ninot que representaba al Rey don Jaime “para no herir sentimientos patrióticos”, y el Ayuntamiento aumentó hasta ocho los premios: el primero de 500 pesetas a la falla Espartero-Guillem de Casto realizada por el novel artista Regino Más Marí, el segundo de 350 pesetas al monumento de San Vicente-Grabador Selma, y el tercero de 250 pesetas a la falla de la calle Corretjería. 

Lo Rat Penat premió con “un dobló de quatre i plat de gloria” al llibret de la plaza del Collado, y “un flori d’or” al de Avellanas-Cubillers-Milacre.

Un cortacircuito adelantó la crema de la falla plantada en la calle Pi i Margall. 

En 1972, plantaron 222 fallas grandes y 218 infantiles, se celebró el primer concurso de Teatre Faller en València y para comisiones falleras promovido por la Junta Central Fallera, y tras sesenta años informando magníficamente sobre las Fallas finalizó su existencia la famosa revista Pensat i Fet.

Continua El Turista Fallero, que creó en 1942 el muy emprendedor Vicente Bayarri Lluch, como única publicación impresa de la gran fiesta valenciana que ha resistido el paso del tiempo, a pesar de la irrupción y posibilidades de los recursos digitales, y la competencia de las ediciones falleras de los diarios.   

Y a prueba de conflictos y epidemias, como el coronavirus, que se resiste a desaparecer, en este 2022 se han plantado y quemado, con el permiso de la lluvia, 382 fallas grandes y otras tantas infantiles en el ámbito de la Junta Central Fallera, que comprende València, Burjassot, Chirivella, Mislata y Quart de Poblet.

Crecimiento a partir de los años veinte que llegó a 95 fallas grandes plantadas en 1935, pasando del centenar en 1943, llegando a 187 en 1967, 375 en el 2005 y 382 en este 2022, habiendo quedado estabilizada la cantidad, como también el censo de habitantes tras decenios de gran crecimiento.

Ha cumplido sesenta años el Concurso-festival de El Cant de l’Estoreta Velleta, la comisión Sant Vicent-Marvá, la más antigua de Arrancapins, ha festejado el 75 aniversario de su falla infantil, el mismo aniversario, pero de la falla grande, en Malvarrosa-Antonio Ponz-Cavite, y con gran brillantez han recordado sus 150 años en la Plaça de la Mercé. Festejos en los que incluyeron las dos últimas comisiones la visita de la Virgen de los Desamparados, La Peregrina, a sus casales y barriada.

Y una particularidad en la Mercé, en 1972 plantaron una réplica de su primera falla, y este año una copia de ella. Y ambas colocadas junto a la conmemorativa correspondiente.

La comisión Luis Lamarca-Velázquez festejó el 50+1 y la de República Argentina-Doctor Pallarés Iranzo, L’Amistat, los tres cuartos de siglo. 

Y en el plazo de un año más fallas, que espero podamos celebrar sin mascarilla. 

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Autor: Esteban Gonzalo Rogel

Secretario de Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo (AVPYETUR)

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