Lentillas: ¿puedo bañarme este verano en la piscina o en el mar con ellas?

- Lentillas, el mar y la piscina: ¿qué debes saber?
- Riesgo de infección ocular
- Irritación ocular y molestias
- Deformación de las lentillas
- Incomodidad
- ¿Por qué se deben evitar las lentillas en la piscina siempre que sea posible?
- Consejos para nadar con lentillas
- Recomendaciones para utilizar lentillas mensuales en la piscina
Lentillas, el mar y la piscina: ¿qué debes saber?
La llegada del verano nos lleva a buscar formas divertidas y refrescantes de enfrentar los días calurosos. Cuando llega esta época del año, una de las preguntas más recurrentes por parte de los profesionales de la salud visual es si es posible bañarse en la piscina con lentillas.
Aquellos que acudan con esta incógnita a su óptica de confianza recibirán el consejo de que esta práctica está totalmente desaconsejada, ya que las lentillas no son adecuadas para bañarse en piscinas o en la playa a menos que se tomen las precauciones necesarias. A continuación, detallaremos las razones por las cuales se desaconseja el uso de las lentillas en este contexto:
Riesgo de infección ocular
El agua puede contener bacterias y microorganismos que, al entrar en contacto con las lentillas durante el baño, pueden adherirse y, posteriormente, llegar a los ojos, desencadenando una infección ocular.
Irritación ocular y molestias
El cloro y otros productos químicos utilizados para desinfectar el agua de las piscinas pueden irritar los ojos, causando molestias e incluso dañando las lentillas.
Deformación de las lentillas
Las lentillas tienden a absorber agua, lo que puede dañarlas, deformarlas e incluso desprenderlas, afectando la calidad de la visión y causando molestias.
Incomodidad
Cuando las lentillas entran en contacto con el agua, pueden quedar atrapadas bajo los párpados, lo que resulta muy incómodo para el usuario y puede requerir su extracción.
¿Por qué se deben evitar las lentillas en la piscina siempre que sea posible?
Existen varios riesgos asociados al uso de las lentillas mientras se nada. Los expertos de General Óptica nos muestran los principales:
- Infecciones oculares.
- Irritación y/o inflamación conjuntival.
- Picor o dolor de ojos.
- Ojos rojos o lagrimosos.
- Visión borrosa.
- Pérdida de visión por acantamoeba.
- Sensibilidad a la luz.
- Sensación de tener algo dentro del ojo.
- Sequedad ocular por el agua clorada o salada.
Cuando se presenten algunos de estos síntomas, lo mejor es acudir al óptico de confianza para realizar una revisión y comprobar si hay infección ocular.
Consejos para nadar con lentillas
Aunque lo más aconsejable sea no bañarse con las lentillas puestas, si no hay más remedio, lo mejor es seguir los siguientes consejos:
Utilizar lentillas de un solo uso: es preferible, por tanto, utilizar lentillas desechables, ya que no requieren limpieza ni desinfección posterior como las lentillas mensuales.
Usar gafas de natación: las gafas de natación que garantizan un aislamiento pueden evitar que el agua entre en contacto con las lentillas.
Intensificar la higiene: al salir de la piscina, es importante lavarse las manos concienzudamente antes de manipular las lentillas para evitar el contacto con gérmenes.
Tener a mano lágrimas artificiales: tener a mano lágrimas artificiales permite aplicarlas en la misma piscina, sin tener que esperar a llegar a casa, para evitar un posible resecamiento ocular.
Quitarse las lentillas tan pronto como sea posible: después de bañarse con las lentillas, es recomendable quitárselas de inmediato para permitir que los ojos respiren. No es necesario dejarlas puestas más tiempo del necesario.
No frotarse los ojos en el agua: si mientras se nadaba o se disfrutaba de la piscina con las lentillas puestas se experimenta picor o escozor en los ojos, no se debería frotarse los ojos. Lo mismo ocurre si por casualidad cae crema solar en el ojo. Es importante lavarse las manos previamente para evitar infectar las lentillas con microorganismos.
Recomendaciones para utilizar lentillas mensuales en la piscina
Los ópticos expertos de General Óptica no solo desaconsejan bañarse con las lentillas puestas, sino también el uso de estas en general en este contexto. No obstante, si usamos lentillas mensuales, nos dan estas sencillas pautas para disfrutar de ellas durante el verano:
- Guardar las lentillas adecuadamente con las manos limpias antes de bañarse o ducharse.
- Lavarse las manos y secarlas con una toalla que no deje restos de hilos antes de ponerse y quitarse las lentillas.
- Desechar las lentillas si se han mojado por accidente.
- Seguir las instrucciones del fabricante en cuanto al mantenimiento, uso y rutina de cuidado establecida por nuestro óptico de confianza.
- Dejar las lentillas sumergidas en la solución de mantenimiento durante la noche para que estén limpias y desinfectadas. En ningún caso se deben guardar en agua.
- Cambiar el estuche de las lentillas periódicamente para que no se acumulen bacterias.
Viviana Outeda Domínguez, óptica-optometrista a cargo del área de lentillas de General Óptica, asegura: "Como expertos, desaconsejamos totalmente el uso de lentillas en la piscina, pero, tomando ciertas precauciones, podrías hacerlo si no puedes prescindir de ellas y te ves obligado a llevarlas. El verano es un momento ideal para disfrutar de las lentillas, solo debemos recordar mantener una buena h igiene y hacer un uso correcto de las lentillas".
