La carrera dual en deportistas también suma medallas: estudiar ayuda a rendir y preparar el futuro

La carrera dual en deportistas puede aportar mucho más que una salida profesional para el futuro: también ayuda a planificar, gestionar la presión y construir una identidad menos dependiente del resultado deportivo.
- Combinar estudios y deporte de alto rendimiento puede reforzar la planificación, la disciplina y la gestión de la presión.
- La formación académica ayuda a construir una identidad más amplia que la vinculada solo al rendimiento deportivo.
- La flexibilidad, la tutoría y el apoyo institucional son claves para que la carrera dual sea viable.
Entrenar, competir, viajar, gestionar lesiones y convivir con la presión forman parte de la vida de un deportista de alto rendimiento. A todo ello, muchos añaden un reto más: continuar estudiando. Una revisión internacional citada por la UOC vincula la continuidad de la carrera dual con la flexibilidad académica, la tutoría y el apoyo de las instituciones.
La carrera dual, entendida como la combinación de deporte de alto rendimiento y estudios, no solo prepara para la etapa posterior a la competición. También puede aportar herramientas útiles durante la carrera deportiva, especialmente en la gestión del tiempo, la toma de decisiones, la tolerancia a la frustración y la adaptación a los cambios.
Qué aporta la carrera dual en deportistas
Mercè Boixadós, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC e investigadora del grupo BDLab, adscrito al eHealth Centre, explica que “estudiar aporta mucho más que una titulación para el futuro”. Según la experta, la formación universitaria funciona como “una herramienta de desarrollo personal” porque ayuda a construir una identidad más diversa y no limitada exclusivamente al rol deportivo.
Este punto resulta importante en trayectorias marcadas por la incertidumbre, la exigencia física y los cambios de etapa. La investigación sobre carrera dual apunta que los estudios pueden ofrecer recursos para afrontar transiciones habituales en el alto rendimiento: el paso al profesionalismo, una lesión, un cambio de entrenador, una mala competición o la retirada.
En este contexto, la UOC dispone de un programa de acompañamiento a deportistas de competición, orientado a facilitar la compatibilidad entre actividad deportiva y rendimiento académico.
Una identidad más amplia que la deportiva
En el alto rendimiento, el calendario de entrenamientos, los resultados y los objetivos a corto plazo pueden hacer que la identidad del deportista dependa casi por completo de la competición. Los estudios introducen otros intereses, otras rutinas y otros espacios de crecimiento personal.
Maia Llácer Sirera, deportista de alto nivel, integrante del Equipo Nacional de Gimnasia Artística Femenina y estudiante del grado de Psicología de la UOC, entrena unas ocho horas al día. Desde su experiencia directa, resume así la importancia de la dimensión mental: “Siempre he dicho que este deporte es 80 % mental y 20 % físico”.
En su caso, estudiar Psicología le ha servido para entender mejor procesos como los nervios, el estrés, la frustración, la exigencia o la presión competitiva. “Más que a afrontar las cosas, me ha ayudado a prepararme para ellas”, señala.
Llácer también subraya una cuestión de futuro. La gimnasia artística es una disciplina muy exigente, con una vida deportiva relativamente corta y un riesgo alto de lesiones. “No puedes vivir de la gimnasia”, explica. Por eso, considera esencial no dejar la formación para después de la retirada: “El día de mañana, se te acaba el deporte y no tienes nada.
No es lo mismo haber compaginado los estudios desde pequeña que tener que empezar de cero”.
Competencias que también se entrenan
Compaginar estudios, entrenamientos, viajes y competiciones exige planificación, disciplina y capacidad de adaptación. Según Boixadós, muchas competencias académicas tienen una aplicación directa en el rendimiento deportivo, porque obligan a anticipar dificultades, gestionar imprevistos y perseverar cuando aparecen obstáculos.
La investigación sobre competencias para planificar la carrera dual destaca habilidades como la toma de decisiones, la planificación del futuro académico y deportivo, el establecimiento de objetivos y la conciencia de las propias fortalezas y limitaciones. Estas capacidades también sirven para afrontar situaciones habituales en la vida de un deportista: una lesión, una etapa de mayor presión, una mala competición o el tránsito hacia la vida adulta.
Del rendimiento deportivo a la gestión profesional
Martín de la Puente, deportista profesional de tenis en silla de ruedas y alumni del grado de Administración y Dirección de Empresas de la UOC, destaca que haber estudiado mientras desarrollaba su carrera profesional le ha permitido ampliar su identidad personal y “descargar la presión mental por la práctica deportiva intensa”.
También señala que el deporte profesional no se limita a entrenar y competir, sino que exige “gestionar equipos, coordinar agendas y negociar con patrocinadores”. En ese contexto, la formación en empresa le ha resultado útil para analizar compromisos, consecuencias de gestión, contabilidad, fiscalidad, comunicación y marketing.
Flexibilidad académica para no elegir entre estudiar y competir
La flexibilidad es una de las condiciones principales para que la carrera dual sea realista. En el caso de Llácer, el modelo a distancia le ha permitido mantener la formación pese a las horas de entrenamiento y las exigencias de la competición. “La UOC me ha ayudado muchísimo porque, al ser a distancia, me ha permitido compaginarlo y poder seguir mi formación”, explica.
La carrera dual no elimina la presión ni simplifica la vida de un deportista de élite, pero puede ofrecer una estructura más sólida para afrontarla. Estudiar suma conocimientos, abre opciones profesionales y, sobre todo, ayuda a construir una trayectoria menos dependiente de un resultado, una lesión o una convocatoria.
Preguntas frecuentes sobre la carrera dual en deportistas
¿Qué es la carrera dual en deportistas?
Es la combinación del deporte de alto rendimiento con estudios académicos o formación universitaria. El objetivo es que el deportista pueda competir y, al mismo tiempo, preparar su futuro personal y profesional.
¿Estudiar puede mejorar el rendimiento deportivo?
Puede ayudar de forma indirecta, porque refuerza competencias como la planificación, la gestión del tiempo, la toma de decisiones, la adaptación y la gestión de la presión.
¿Por qué es importante tener una identidad más allá del deporte?
Porque una carrera deportiva puede estar marcada por lesiones, cambios de calendario, resultados irregulares o retirada. Tener intereses y proyectos académicos ayuda a afrontar mejor esas transiciones.
¿Qué papel tiene la flexibilidad universitaria?
La flexibilidad facilita que los deportistas puedan adaptar entregas, estudio y seguimiento académico a entrenamientos, competiciones y viajes. Sin este apoyo, la carrera dual es mucho más difícil.
